« Ni recuerdos | Inicio | Reincidencia »

Se te acabó el dulce

Me levanto a desayunar y compruebo azorado que aún no has vuelto. El aire se ha puesto tan denso que podría cortarse con un cuchillo. Pero tiene que ser un cuchillo para pan.

Comentarios

Sí que está denso, entonces.
¿Puedes respirar?

He conseguido un cuchillo para untar. Algo es algo, digo yo.

Error. Para ese tipo de densidades lo único valedero es un serrucho.

Duda: Quien dice serrucho, dice amoladora y quien dice amoladora, dice taladro.
Quien dice taladro...

Marcelo: necesito un aforismo con la palabra taladro. Gracias.

Dame tiempo para pensarlo. Lo primero que me viene a la mente en este momento, se desbarranca por la procacidad.

Quedo a tu disposición.

El nivel de detalle lo eleva a alturas olímpicas, maestro. Tan sutil distinción deja perplejo a quien sólo conoció un tramontina...

Gracias, Piccoman. El tramontina se lo dejo a la prosa de Narosky.

Y quedo a tu disposición,

Espacio de publicidad

hesperide

Suscríbase por mail

Escriba su casilla de mail e ingrese su suscripción.



Pronto la 2ª Edicion

breviario
"Marcelo ahonda en la superficie de las cosas simples a través de minúsculos textos, que sin embargo jamás se quedan cortos."

Meche Iranguren, editora del suplemento literario de "La Ventana de San justo"

"A veces, la síntesis de Masaguer nos deja fuera, pero rápidamente su prosa amable nos sale a buscar"

Bebe Carrasco, "La sonrisa del Adiós", FM Maschwitz

Powered by
Movable Type 3.2