Se te acabó el dulce
Me levanto a desayunar y compruebo azorado que aún no has vuelto. El aire se ha puesto tan denso que podría cortarse con un cuchillo. Pero tiene que ser un cuchillo para pan.
« Ni recuerdos | Inicio | Reincidencia »
Me levanto a desayunar y compruebo azorado que aún no has vuelto. El aire se ha puesto tan denso que podría cortarse con un cuchillo. Pero tiene que ser un cuchillo para pan.
Meche Iranguren, editora del suplemento literario de "La Ventana de San justo"
"A veces, la síntesis de Masaguer nos deja fuera, pero rápidamente su prosa amable nos sale a buscar"
Bebe Carrasco, "La sonrisa del Adiós", FM Maschwitz
Comentarios
Sí que está denso, entonces.
¿Puedes respirar?
Publicado por Barbarita | Octubre 31, 2006 12:12 AM
He conseguido un cuchillo para untar. Algo es algo, digo yo.
Publicado por Marcelo Masaguer | Noviembre 5, 2006 12:49 AM
Error. Para ese tipo de densidades lo único valedero es un serrucho.
Publicado por DudaDesnuda | Noviembre 6, 2006 05:32 PM
Duda: Quien dice serrucho, dice amoladora y quien dice amoladora, dice taladro.
Quien dice taladro...
Marcelo: necesito un aforismo con la palabra taladro. Gracias.
Publicado por Cristina Daae | Noviembre 7, 2006 12:13 AM
Dame tiempo para pensarlo. Lo primero que me viene a la mente en este momento, se desbarranca por la procacidad.
Quedo a tu disposición.
Publicado por Marcelo Masaguer | Noviembre 7, 2006 12:30 AM
El nivel de detalle lo eleva a alturas olímpicas, maestro. Tan sutil distinción deja perplejo a quien sólo conoció un tramontina...
Publicado por piccoman | Noviembre 7, 2006 01:47 PM
Gracias, Piccoman. El tramontina se lo dejo a la prosa de Narosky.
Y quedo a tu disposición,
Publicado por Marcelo Masaguer | Noviembre 7, 2006 01:49 PM