Tardío pero no como vidrio
El pájaro madrugador no llega entero al mediodía.
El pájaro madrugador no llega entero al mediodía.
No las subestimes: las costumbres son más prácticas que los sentimientos. No exigen tanto, ocupan menos lugar y siempre están ahí cuando las necesitas.
Los caballeros no tenemos memoria. Se la quedaron las damas en la división de bienes.
Llevas puesta una remera que al frente dice: "Atrás digo la verdad" y atrás dice: "Adelante miento". Eres una paradoja que camina.
Me paro y grito contra el viento. Soy un enamorado de mi propia voz.
Trata de decir al menos una palabra al día que puedas sostener con la actitud. Puedes comenzar con "inmóvil".
Para sexo casual, la masturbación: "casualmente la mano estaba ahí, cerca".
Trata de decir al menos una palabra al día que puedas sostener con el cuerpo. Puedes comenzar con "ropa".
Ven y acurrúcate adentro de mi pecho. Ponte cómoda, más no te muevas mucho. El corazón es grande, pero el tórax chico.
La calle está llena de vida. Ya que estás parada y cerca de la puerta... ¿me harías el favor de traerme una?
A medida que te veo llegar siento fuego en el pecho. A medida que me distraigo se me quema el rancho.
Tus sentimientos se transmiten a tal velocidad que siento música descargarse sobre mí. Adivino entre nosotros una conexión especial. Tenemos banda ancha.
Como todas las cosas de este mundo, el año se acerca a su fecha de vencimiento. Tengo que ir al súper.
Igual que tantas veces, la lluvia ha vuelto a caer sobre mi techo. No sé cómo todavía no aprende.
Me levanto a desayunar y compruebo azorado que aún no has vuelto. El aire se ha puesto tan denso que podría cortarse con un cuchillo. Pero tiene que ser un cuchillo para pan.
El amor tiene mil nombres ocultos, pero flaca memoria. No hay forma de hacerlo acordar dónde los guarda.
No te dejes llevar por dichos ajenos.
Si un dicho ajeno intenta llevarte, resiste y grita hasta que alguien te oiga y acuda en tu ayuda.
Los dichos ajenos jamás te llevarán por buen camino.
Tú, que ves cómo la lluvia se deshace a goterones sobre los techos de chapa. Tú, que dejas escapar tenues nubes de aliento de entre tus labios. Dime ¿llevo abrigo o solamente paraguas?
Nunca falta un lomo de burro en las rutas de la existencia. Pero podrían avisar.
Vamos a dejarnos de rodeos: pasemos a la doma, que es lo nuestro.
Decídete si entras o sales de mi vida. Esto no es una pensión.
Las cosas se ordenan solas según una lógica que se me escapa, o que está traspapelada por ahí.
Si pasas la podadora en tu jardín, no esperes que las flores se salven. Y ojo el cable.
No logro atravesar la entrada al remanso de mis días.
He vuelto a perder las llaves.
A lo lejos grita un animal herido. Nada puede acallarlo.
Son las tres de la mañana y no se calla.
Miel, dulce ámbar, eres mía, mía, mía.
Eres tan mía que duele.
Y duele tanto que al fin lo entiendo.
Tus abejas no piensan lo mismo.
Hay quien arroja un vidrio sobre la playa y hay quien grita el gol de un equipo chileno.
Amargos.
La turba perturba.
Gente gris, infeliz.
Multitud no es virtud.
Por algo me vine al campo.
En épocas de altas temperaturas siento mi cuerpo disolverse en el aire.
Más no es así.
Sólo transpiro.
La humedad no mata: suicida de a poco.
La vida se las sabe todas. Pero no suelta ninguna.
Despierto a veces como quien nace. Sucio y pegajoso.
Procuro encontrar un patrón en el orden de mis huellas en la arena, los días de viento cruzado. Me gustan los trabajos difíciles.
Anteanoche soñé que volaba. Anoche no.
Veo sangre y me desmayo. El ketchup me da náuseas, las manzanas no me gustan. Propongo semáforos con sólo dos luces.
Hay quien espera toda una vida, y está también el que se compra un contestador.
Qué lástima que la vida no sea en 2D.
¿Cómo que a nadie le amarga un dulce? Tengo diabetes.
El vidrio corta, la luz se corta. Se cortó la luz y me corté con un vidrio. Todo cierra, y cierra mal.
Hoy hace frío y ayer también hizo frío. No es que el termómetro tenga algo contra mí, pero algo hay.
El amor se mide en centímetros, el deseo se recorre en pulgadas, y yo te tengo a un metro y no llego.