Yo había oido hablar de peloteras por quién saca la basuera, cuál de los dos lleva los chicos a la escuela, y en algunos casos de revisionismo, por el turno para lavar los platos.
Pero que la guerra de sexos me lleve puesto el wallpaper, eso no me había pasado nunca.
Todo empezó un lejano enero en que se me ocurrió que a los lectores de esta web podría interesarles tener un fondo de pantalla que además de calendario tuviera una viñeta para hacerles compañía. Yo mismo la puse en la compu del trabajo, y empezó una costumbre que no tardó en hacerse reclamo: "Estamos a tres y no tenemos wallpaper ¿se puede saber para qué te pagamos?"
Después, sin que me diera cuenta, empezó la era del Wallpaper Delivery:
"¿Dale que ponías en agosto el de la merluza y el yunque rosa?" (firmado, por ejemplo, ElTeta)
Y yo, por complacer al rating, mandaba el wallpaper a pedido.

Después el reparto derivó en el Wallpaper por derecho adquirido:
"A ver si para el mes que viene me ponés el de la mina que tiene un culo así" (firmado, por ejemplo, El Angel Gris)
A lo cual le siguió sin solución de continuidad llegó el Wallpaper apriete:
"Llegás a poner el de la mina con el culo así te quemamo la pantalla te quemamo" (firmado, por ejemplo, la mafia uruguaya)
Y de ahí al tira y afloje de si el fondo de pantalla es machista o feminista, que si el coso de las milanesas, la mesa del café, el té canasta o el martillo bolita.

Y como yo no respondo bien a las amenazas, no estoy para perder audiencia, pero tampoco para que me pasen como alambre caído, acá van los fondos de escritorio del mes de Setiembre, que parece que viene de primavera sexista.
Espero que los disfruten, que cada cual atienda su juego, y que a Anika alguno de los dos le resulte bonito.